El pirata de su hijo: primer artículo de una nueva sección en el periódico La Opinión



Hoy comienzo gracias a mi íntimo amigo Mu y a Eric Canino, una colaboración con el periódico La Opinión de Tenerife. Mi primer artículo titulado El pirata de su hijo ya está disponible en la edición impresa y en la edición digital.

¿Qué les parece? Espero sus comentarios para abrir un debate. También puedes leer el artículo aquí:

El pirata de su hijo

El mundo de la cultura viene sufriendo desde hace años una revolución imparable en todos los ámbitos de creación y en su industria asociada, debido a la caracterización de buena parte de las obras culturales como obras digitales. Cualquier reflexión en torno a este fenómeno y sus impredecibles consecuencias pasa necesariamente por el análisis de sus efectos en el futuro, es decir, sobre nuestros hijos.

RICARDO TAVÍO Estimado lector, comenzaré esta -espero- fructuosa relación con una pregunta: el hecho de que su hijo sea un pirata ¿le preocupa, le afecta o le llena de orgullo? Quiero ponerle en esta tesitura para que empecemos a conocernos silenciosamente. Diría usted que el acceso de sus hijos a la cultura universal, a través de la lenta banda ancha española, ¿es fructífero, es un delito o debe ser pagado?

Cuando Gustave Courbet pintó El origen del mundo corría el año 1855 y montó un pollo de muy Señor mío para la puritana sociedad de entonces. Los comisarios de diversas épocas lo censuraron hasta 1988, año en que se expuso por primera vez al gran público en Nueva York.

Cuando Billy Wilder dirigió Uno, dos, tres en plena guerra fría, poco imaginaba que una de sus películas más valoradas iba a encontrarse con serios problemas de distribución en el siglo XXI. Yo mismo, llevo más de dos años tratando de verla hasta esta noche en que he decidido poner fin a tal desgracia. Y no gracias a ninguna cadena de televisión pública ni privada, sino usando redes de intercambio de archivos P2P -peer to peer-, que por cierto y le pese a quien le pese, siguen siendo legales en nuestro país como reiteradamente demuestran los tribunales de justicia.

Cuando Leonard Cohen adaptó a Lorca escribiendo Take this Waltz, allá por el año 1988, no sospechaba que la religión budista iba a alejarle de los escenarios durante años, y mucho menos que iba a volver a ellos gracias a una gran estafa de su representante. Desde luego yo nunca imaginé que le vería en directo hasta hace dos meses (ni a Ray Loriga en la cola para recoger las entradas).

A estas alturas usted se preguntará ¿Qué pueden tener en común Courbet , Wilder y Cohen ? Aparte de que todos han sido o son creadores de prestigio y justamente reconocidos por sus propuestas artísticas, coinciden en otra similitud simple pero muy sutil. Todos han producido obras que gracias a la tecnología somos capaces de reducir a ceros y unos, y por tanto de reproducir fácilmente. Pero lo más importante es que a pesar de los censores, las distribuidoras y los representantes esas obras están accesibles a sus hijos gracias a Internet y a los usuarios que comparten sus contenidos. Y si quiere nos seguimos engañando pero las medidas tecnológicas para proteger dichas obras son insuficientes y probablemente innecesarias. El mundo que nos espera remunerará a sus artistas por sus actuaciones en vivo, por la experiencia del espectador, por la emoción causada... y no más por los soportes de sus obras. Esto ya es evidente en la música, cercano en la literatura (conferencias, recitales) y experimental en el cine (3D).

Es posible que su hijo considere que el Anime japonés está por encima de la pintura realista, que los guiones de Wilder no le llegan a la altura de los zapatos a los argumentos de videojuegos como Fallout3, y que algunos DJ´s de Deep House pueden competir en sensibilidad con Leonard Cohen. Pero eso es harina de otro costal. Lo cierto es que mientras nosotros discutimos, afortunadamente sus hijos leen, escuchan, ven y se emocionan con obras producidas y compartidas libremente o no. Yo le insto a que comparta este artículo libremente con quien crea oportuno. Incluso con su hijo.

 

posted by Napi_Di_Loop, El lobo bueno on 8:18 a. m. under ,,

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